Réplica al trabajo de Axsmith et al. (2007) publicado en Ameghiniana 44: 223-230: “The ‘New Approach to Corystospermales’ and the Antarctic Fossil Record: A Critique”

Analía E Artabe, Mariana Brea

Abstract


Resumen. En esta contribución se da respuesta a la crítica de Axsmith, Taylor y Taylor publicada en Ameghiniana 44: 223-230. En primer lugar, se insiste en no admitir como "evidencia inequívoca" de conexión orgánica a hojas de Dicroidiumodontopteroides con ramas con braquiblastos reportadas por Axsmith et al. (2000) en la localidad de Alfie, Antártida. Asimismo, el análisis del material de la Antártida realizado en el presente trabajo, permite interpretar que los órganos cupulados de Umkomasiauniramia deberían asignarse a otro morfogénero probablemente peltaspermoide. Remarcamos que en la contribución de Artabe y Brea publicada en Alcheringa se analizaron todos los caracteres que presentan los leños de corystospermas de la Argentina y no se ignoraron los registros de la Antártida, ni las evidencias que dicho material aporta al entendimiento de las corystospermas. Asimismo, el trabajo de Axsmith et al., ya mencionado, abrió la discusión respecto del concepto de Corystospermales, las reconstrucciones utilizadas en los estudios filogenéticos y los caracteres vegetativos seleccionados para realizar análisis cladísticos. El estudio de los tallos de corystospermas de la Argentina, permite visualizar el sesgo que presentan los análisis cladísticos respecto de la utilización de caracteres vegetativos discriminantes en Medullosales, Cycadales y Corystospermales. Como ocurre con las Medullosales y las Cycadales, las Corystospermales deberían incluir dos taxones terminales correspondientes a las reconstrucciones propuestas para la Antártida y la Argentina.


Abstract. REPLYTO AXSMITH ETAL. ´S (2007) PAPER PUBLISHED IN AMEGHINIANA 44: 223-230: “THE ´NEW APPROACH TO CORYSTOSPERMALES´ AND THE ANTARCTIC FOSSIL RECORD: ACRITIQUE”.This contribution replies to the critique of Axsmith, Taylor and Taylor published in the previous number of Ameghiniana. In first place, it is insisted on not admitting ‘as unequivocal evidence’ the supposed attachment of Dicroidium odontopteroides leaf to the axis with short shoots reported by Axsmith et al. (2000) at Alfie locality, Antarctica. Furthermore, the present analysis of cupulate organs, described at same locality by Axsmith et al. (2000), suggests that Umkomasiauniramia belongs to another morphotaxon with peltasperm affinities. It is remarked that in Artabe and Brea’s contribution published in Alcheringa all the characters present in Argentinean corystosperm stems were analyzed and not one record from Antarctica was ignored nor the evidence that the material provides to the understanding of the corystosperms. In addition, above mentioned Axsmith et al. ’s paper, has opened the discussion regarding to the Corystospermales concept, the reconstructions used in phylogenetic approaches and the vegetative characters selected in cladistic analysis. The study of Argentinean corystosperm stems allows visualizing the biased use -in cladistics- of discriminative vegetative characters in Medullosales, Cycadales and Corystospermales. As it happens with Medullosales and Cycadales, Corystospermales should include two end members corresponding to the reconstructions proposed for Antarctica and Argentina.